Cuando un jugador se pasea por las pistas, cuando un jugador gana una vez tras otra, sin duda eso es bueno para el jugador, aunque no necesariamente para el deporte. Y creo que, al final, lo que es bueno para el deporte ha de ser bueno para nosotros dos. Los fans se emocionan cuando vamos a enfrentarnos, sobre todo en las finales, porque somos los dos cabezas de serie, y esa emoción también nos afecta a nosotros.